En ocasiones normales que un desarrollador borre una aplicación no sería noticia, pero con Flappy Bird estamos hablando de uno de los juegos del momento que, según su mismo creador, ha llegado a conseguir más de 50.000 dólares diarios en publicidad. De ahí a que su decisión parezca algo incomprensible. Desde que anunciara que iba a eliminar Flappy Bird, el responsable del juego no ha vuelto a dar señales de vida ni ha respondido a los numerosos medios que se han puesto en contacto con él para averiguar los motivos de esta decisión
Como decíamos, todo apunta a que la presión que ha estado recibiendo, que le afectaba también a nivel personal, ha podido con él. Durante los últimos días, y después de que se hiciera pública la cifra del dinero que conseguía con la misma, había comenzado a recibir numerosas críticas por lo similar que es su aplicación a otros juegos (los pájaros de Angry Birds o las tuberías de Mario Bros.). ¿Tan intenso ha sido como para eliminar el juego directamente? Eso sólo lo sabe él.
Y ahora, ¿qué? Los que tengan el juego en sus teléfonos podrán seguir utilizándolo, pero ya no se podrá descargar ni de iTunes ni de Google Play. Si no llegaste a tiempo, ya es demasiado tarde, ¿o no? De momento, ya hay varios candidatos que quieren aprovechar esta ausencia para ocupar su lugar.
Como decíamos, todo apunta a que la presión que ha estado recibiendo, que le afectaba también a nivel personal, ha podido con él. Durante los últimos días, y después de que se hiciera pública la cifra del dinero que conseguía con la misma, había comenzado a recibir numerosas críticas por lo similar que es su aplicación a otros juegos (los pájaros de Angry Birds o las tuberías de Mario Bros.). ¿Tan intenso ha sido como para eliminar el juego directamente? Eso sólo lo sabe él.
Y ahora, ¿qué? Los que tengan el juego en sus teléfonos podrán seguir utilizándolo, pero ya no se podrá descargar ni de iTunes ni de Google Play. Si no llegaste a tiempo, ya es demasiado tarde, ¿o no? De momento, ya hay varios candidatos que quieren aprovechar esta ausencia para ocupar su lugar.